Valedictora de la XI Graduación de Maestría Ejecutiva en Gerencia Empresarial María Celina Kloth Rodríguez, MAEG
Para mí es un gran honor estar hoy aquí frente a ustedes; pero a la vez es un gran compromiso el tener que representar el sentimiento de mis compañeros.
¿Y qué es lo que quisiéramos hoy todos expresar? Sin duda alguna para todos hoy es un día de dar gracias.
Gracias a Dios por habernos regalado sabiduría y paciencia para llevar este reto.
Gracias a nuestras familias por su apoyo y amor incondicional; esta maestría no la hemos logrado solos porque ha exigido un alto grado de sacrificio de ustedes.
A nuestros profesores, seres humanos ejemplares les agradecemos el habernos guiado en este recorrido. Gracias por darnos lo mejor de ustedes.
A mi querido grupo de estudio, quienes compartimos muchas noches largas y debates, pero dimos lo mejor de nosotros. Gracias por su confianza y apoyo.
Muy especialmente quiero agradecer a mis papás, por su paciencia y su entrega total para cumplir este sueño. Y aquí estamos:¡Nos graduamos!
Chili, sos mi fuente de energía; ¡gracias porque desde la distancia siempre me empujaste y confiaste en mi!
Gracias Javier y Marielisa por su apoyo, son mi mayor inspiración.
Esta noche el tiempo es muy corto para hacer un reconocimiento a cada uno de mis compañeros, pero a todos los llevo presente. Pero si hay una persona que se ha ganado el respeto y admiración de todo el MAEG XI, nuestro amigo Pedro Joaquin Ruiz Carcache quien sábado a sábado viajó desde Bluefields para hoy convertirse en un Máster en Gerencia Empresarial. Gracias Pedro por enseñarnos a ser perseverantes y dejarnos ver que si luchamos todo es posible.
Hace un par de semanas tuve la oportunidad de ver la película Ahora o Nunca o The Bucket List en la que dos hombres de mundos muy diferentes se conocen en el cuarto de un hospital cuando se encuentran en estado terminal. Se hacen amigos y descubren que comparten dos cosas muy importantes:
1. Una necesidad no satisfecha de aceptarse a sí mismos y a las elecciones que habían hecho, y
2. Un deseo urgente de pasar el tiempo que habían perdido haciendo todo lo que siempre quisieron hacer.
Sin embargo también se dan cuenta que aún pueden cumplir sus sueños y abandonan el hospital.
Esta película me dejó un mensaje claro: siempre es un buen momento para tomar el siguiente vuelo; nuestro viaje no termina aquí. Tenemos tantos sueños pero muchas veces seguimos dormidos, dejando los sueños en la imaginación, sin hacerlos realidad.
Tenemos que hacer de nuestros sueños una realidad. Esta aventura que hoy terminamos después de dos años, no era más que un sueño sin concretar; pero hoy se ha convertido en realidad, porque actuamos.
Estos dos años hicieron de nosotros, individuos más fuertes y perseverantes. Tuvimos que aprender a cambiar nuestros hábitos y estilo de vida; las noches se convirtieron en noches de estudios, nuestras semanas se volvieron más largas y un sábado a las seis y media de la tarde, ¡nuestro fin de semana comenzaba!
Christopher Reeve dijo una vez que:
Muchos de nuestros sueños parecen al principio imposibles, luego pueden parecer improbables, y luego, cuando nos comprometemos firmemente, se vuelven inevitables.
Hagamos que nuestros sueños se conviertan en algo inevitable; acerquémoslos a la realidad.
En estos dos años descubrimos que la felicidad no se alcanza hasta llegar al final del arco iris; hoy es un día muy especial y sin duda alguna muy gratificante, pero también fueron días muy especiales todos esos días que vivimos en el recorrido que nos trajo aquí. Tantos buenos momentos que hemos compartido con personajes inolvidables como, nuestro querido Samuel P Huntington, Gerardo Moreira, la Brillante Doctora, Crónicas de Narnia, nuestro Enigma, el popular, Mr. “No Shinny” y nuestra incondicional Rosita. Disfrutemos también el camino que en él encontraremos lo enriquecedor de nuestro sueño.
Luchemos siempre por nuestros sueños, pero no olvidemos que en el trayecto nos vamos a encontrar con obstáculos: barreras y abismos de todo tamaño en los que caeremos. Pero al caer busquemos como rebotar más alto de adonde estábamos cuando caímos porque va a ser entonces que alcancemos el verdadero éxito!
Tomemos el ejemplo de, Steve Jobs, fundador de Apple y uno de los CEO’s más talentosos y efectivos en el mundo hoy, quien no estuvo ajeno a los tropiezos. Después de fundar su empresa, la pierde y llega a sentirse como un fracaso público, sin embargo se dio cuenta que amaba lo que hacía y decidió iniciar de nuevo. Fue así que creó nuevas empresas innovadoras y regresó al renacimiento de Apple.
CARPE DIEM, aprovecha el día presente y disfruta el viaje!
Muchas Gracias.