Discurso Valedictor de Licenciaturas e Ingeniería 2020


Warren Morales Graduación 2020, Licenciatura en Economía y Finanzas

27 de Febrero 2021

 

Me gustaría iniciar este discurso agradeciendo a la Universidad Thomas More, al personal que la conforma y a sus profesores, quienes nos han acompañado durante este tramo del camino. Me siento orgulloso, al darme cuenta, de que todo mi esfuerzo tuvo su mérito. Gracias a eso, hoy tengo la oportunidad de estar aquí en representación de mis compañeros de la Vigésima Primera Graduación de Licenciaturas e Ingeniería. Quizás no tenga palabras suficientes para mostrar el gran honor que significa estar aquí de pie frente a todos ustedes.

Nuestra generación realmente es muy especial, porque logramos adaptarnos y salir victoriosos de dos años muy difíciles. Nuestra vida académica estuvo marcada por crisis, en el 2018, con una crisis política y en el 2020 con una crisis sanitaria. Ambos años significaron para nosotros muchos cambios y un aprendizaje continuo. Considero que tanto para la Universidad y sus profesores, así como para nosotros los estudiantes, adaptarnos a un formato en línea no fue una tarea sencilla, pues llevó consigo enormes sacrificios y esfuerzos. Sin embargo, hoy todo ese esfuerzo, sudor y lágrimas es recompensado.

Desde el inicio, la Universidad representó un gran reto, ya que estábamos enfrentando una nueva etapa de nuestras vidas. Debíamos aprender nuevos conocimientos para crecer como profesionales, pero también valores y actitudes para crecer como personas y así poder enfrentar el mundo laboral que tenemos por delante. Nuestros profesores jugaron un rol muy importante, y les agradezco por habernos exigido al máximo mientras nos transmitían sus conocimientos que muchas veces fueron más allá de lo académico y que gracias a ello, les recordaremos con especial cariño. Recuerdo cuando tuvimos nuestro primer examen de Contabilidad I, cuando levanté mi cabeza y observé a mí alrededor a algunos de nosotros casi llorando, debido a que no lográbamos cuadrar el Balance General.

También recuerdo cuando tan solo en primer año, solíamos llenar el centro de aprendizaje, dónde nos reuníamos a estudiar, a tal punto que teníamos que buscar otros salones vacíos por los pasillos de la universidad.    Pensar que pasamos, de llenar aulas, a crear reuniones en salas virtuales de Zoom, para estudiar antes de los exámenes; e incluso hasta grabarnos a nosotros mismos haciendo una presentación para luego enviarla antes de que el reloj señalara las 12 de la noche del último día de entrega.

Sólo ahora que vemos en retrospectiva, podemos apreciar todo lo que hemos pasado a través de estos cuatro años y nos damos cuenta realmente de que el camino ha sido largo y arduo. Pensar que tan sólo una decisión, la decisión de estudiar en la Universidad Thomas More, fue la que desencadenó todas nuestras experiencias que estoy seguro que muchos atesoraremos por el resto de nuestras vidas.

Nosotros cómo jóvenes a veces no consideramos el peso que pueden tener las decisiones que tomamos sobre el curso de nuestras vidas, a veces nos alejamos de la lógica y nos dejamos guiar por nuestros sentimientos; o a veces el miedo nos consume y terminamos perdiendo grandes oportunidades. En cualquier escenario de nuestras vidas, nos tocará enfrentar el fracaso, pero personas como nosotros veremos el fracaso como una oportunidad de aprender y de ser mejores. No importa que el mundo sea cada vez más exigente y retador, nosotros nos hemos preparado para ello y no nos rendiremos ni desmotivaremos, ni dejaremos que los fracasos definan quienes somos realmente.

Estamos ante una era en la que el enfoque es la eficiencia y la eficacia, los errores cada vez son menos permitidos y los estándares son cada vez más altos y desafiantes. Un mundo con dificultades constantes y acontecimientos impredecibles. Jamás hubiéramos imaginado que estaríamos experimentando una cuarentena en nuestros hogares debido a un virus que todavía el día de hoy estamos enfrentando.

Pese a todo esto, confío en lo que aprendí. Confío en lo que todos aprendimos, en la capacidad de adaptarnos, en los conocimientos y las herramientas que nos han brindado. Confío en que hoy salimos como profesionales capaces de hacer frente y luchar por conseguir todas las metas que nos propongamos. Reconozco en todos mis compañeros, sus méritos y capacidades. Aunque el mundo sea desafiante, vamos a conquistarlo, porque todos aquí estamos dispuestos a salir adelante.

Para finalizar, quiero agradecer en nombre de todos mis compañeros, a las familias de cada uno de nosotros, que han sido un apoyo infalible y nos ha alentado a seguir adelante para lograr esta meta. Me gustaría honrarlos y dar las gracias por todos sus sacrificios, tiempo y recursos que invirtieron en nosotros y por todo lo que han hecho para lograr que estemos aquí. A sí mismo, me gustaría agradecer especialmente a mis padres porque sé el enorme sacrificio que tuvieron que hacer para lograr que yo estuviera aquí este día. Este logro también es de ustedes. Estoy seguro que nuestras familias nos seguirán acompañando y que van a celebrar junto a nosotros los nuevos logros que están por venir.

Sólo me queda desearles muchos éxitos, porque sé que lo van a tener.